¿Seguís ahí? Una propuesta interesante: club de lectura a partir del libro «El Camino», de Miguel Delibes.

Os animo a participar en este interesante club de lectura que ha organizado el Centro de Profesores Ángel Sanz Briz de Teruel.

La propuesta: El Camino, Miguel Delibes

En este año en el que conmemoramos el centenario del nacimiento de Miguel Delibes, ¿qué mejor manera que hacerlo leyendo? Para ello, hemos elegido una de las obras capitales de Delibes: “El camino”.

Si queréis saber algo más del autor y de su obra, podéis visitar estos enlaces:

¿Y cómo haremos? Cada semana nos comprometeremos a leer dos capítulos de “El camino”. Después, quien quiera, podrá compartir lo que desee en el apartado de “comentarios” en cada una de las entradas que aparecerán en este mismo blog. El calendario será el siguiente:

  • Del 30 de noviembre al 6 de diciembre: capítulos 1 y 2.
  • Del 7 al 13 de diciembre: capítulos 3 y 4.
  • Del 14 al 20 de diciembre: capítulos 5 y 6.
  • Del 11 al 17 de enero: capítulos 7 y 8.
  • Del 18 al 24 de enero: capítulos 9 y 10.
  • Del 25 al 31 de enero: capítulos 11 y 12.
  • Del 1 al 7 de febrero: capítulos 13 y 14.
  • Del 8 al 14 de febrero: capítulos 15 y 16.
  • Del 15 al 21 de febrero: capítulos 17 y 18.
  • Del 22 al 28 de febrero: capítulos 19, 20 y 21.


¡ÁNIMO, EL CAMINO YA HA EMPEZADO!

Si quieres añadir tu comentario a partir de la lectura de los capítulos III y IV, no lo dudes ni un momento:

https://biblioblogcpteruel.wordpress.com/2020/12/06/el-camino-capitulos-3-y-4/

Mi comentario a partir de la lectura de los capítulos I y II

Las argumentaciones de Competencias.

A partir del texto «¿Quién ha de hacer los deberes?», de Elvira Lindo.

Vivimos un tiempo increíble en el que nuestras oportunidades profesionales son infinitas. Para ser rico y exitoso ya no es necesario nacer en una familia pudiente. Con las nuevas tecnologías, las ideas surgen y hacen crecer el dinero. ¿Sabes cómo nació Facebook? ¿Recuerdas cuando hace poco el mundo entero atrapaba Pokemons? ¿Y te has fijado de qué manera tan rápida ha aumentado el número de usuarios de la plataforma Zoom, total desconocido antes de cuarentena? Dado que se suele aceptar que el dinero y el éxito son sinónimo de felicidad, ahora los padres están mucho más preocupados por el éxito de sus hijos que nuestros padres; son conscientes de las oportunidades que les esperan en este nuevo mundo -que, por cierto, empiezan a no comprender- y desean que sus hijos las aprovechen y sean felices (y, de paso, si es posible, los mejores).

¿Pero los padres modernos saben cómo ayudar a sus hijos? Están perdidos. Para algunos, las calificaciones son lo más importante y solo ellas. Por lo tanto, están dispuestos a hacer la tarea, y no con ellos, sino por ellos. Otros intentan controlar el proceso de aprendizaje pero acaban haciendo lo mismo que los primeros.

¿Qué deberían hacer realmente mamá y papá? Enseñar a los niños a estudiar. ¿Qué significa esto? Primero: ayudarle a desarrollar la voluntad para no posponer las tareas hasta el último momento. Con la organización adecuada del tiempo libre, habrá tiempo para estudiar y jugar con amigos y cenas familiares. La disciplina es un hábito importante que ayuda a una persona a tener éxito en el logro de sus objetivos; la procrastinación, sin embargo, es la hermana de la pereza. 

Segundo: animarle a hacer la tarea rápidamente sin distracciones con la televisión, jugando con un gato y hablando sobre otros temas. Entonces el niño no tendrá tiempo para cansarse de estudiar.

Tercero: motivarle para realizar sus tareas a buen nivel; el niño debe escuchar consejos como: «Sé la mejor versión de ti mismo». Este también es un hábito importante que ayuda a nuestros hijos a competir en este mundo.

Cuarto: ayudarle a comprender que el objetivo principal de las tareas no es una calificación, sino el conocimiento. Esta formación le acompañará siempre.

Quinto: empujarle a expresar y defender libremente su propia opinión. Aunque diferentes a la mayoría, las grandes ideas y los grandes adelantos -en muchas ocasiones- han surgido en contra de lo aceptado.

Por supuesto, el ambiente en el que crece el niño es importante: «El entorno nos condiciona». Por este motivo muchos padres se trasladan, por ejemplo, del pueblo a la ciudad, eligen una escuela prestigiosa en un barrio alejado o incluso llegan a cambiar su país de residencia por el bien de sus hijos. Ser padre es una profesión difícil que implica sacrificios, renuncias, tiempo y ganas. A veces es simplemente más fácil hacer la tarea por ellos.

Oksana Zubkova. Nivel III Competencias Clave.

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Reseña: «Las bicicletas son para el verano», obra teatral.

Esta obra de teatro me pareció una bonita representación de lo que pudieron vivir muchas familias humildes durante la Guerra Civil. Yo nunca antes había leído una obra de teatro y es súper amena.  También está la película y la obra de teatro también muy recomendables.

Susana Gabarri Carbantes. 2º Espa (tarde).

Recordad que podéis encontrar más información en otra entrada del blog:

https://lclana.wordpress.com/2020/05/04/sesion-blog-lunes-4-mayo-2o-espa-el-genero-dramatico-unidad-5/

Además, os dejo el archivo con la obra completa. Merece la pena leerla.

Reseña: «El rastro de tu sangre en la nieve»

Esta lectura me dejó sin palabras, la facilidad del autor en describir cada escena ayuda muchísimo a imaginar la historia. El final no era para nada lo que esperaba ya que -por lo general- las historias de amor siempre tienen finales felices. Es muy interesante leer algo que se sale de la monotonía y nos logra sorprender con algo inesperado. Recomiendo al 100% está breve lectura pues es muy enriquecedora. 

Susana Gabarri Carabantes. 2º ESPA (tarde)

Relato completo:

Las argumentaciones de GS: «Pon tus barbas a remojar».

Pon tus barbas a remojar

  “Cuando las barbas de tu vecino veas cortar, pon las tuyas a remojar”. Este proverbio, a mi parecer, invita a reflexionar. ¿Cómo andar por la estrecha línea entre ser precavido o estar alerta? Especialmente cuando contemplamos cómo nuestros vecinos y allegados están sucumbiendo a un desconocido  que llegó para quedarse por tiempo indefinido…

Creo que la diferencia está en el sufrimiento. La precaución, en cierta manera, te hace estar preparado a lo que pueda suceder, incluso evitarlo; el estado de alerta, sin embargo, anticipa lo negativo, creyendo que va a pasar y experimentando miedo. El ser humano, cuando anticipa, suele ser pensando en las posibles desgracias, rara vez al contrario.

Hace unos dos años, hice una escapada de fin de semana con amigos a Torla, un pequeño pueblo del Pirineo Aragonés, precioso, con olor a tranquilidad. Por él pasa el río Ara, el cual íbamos a descender haciendo rafting. Tenía unas ganas tremendas.

La noche anterior a la aventura, mientras cenábamos, un amigo leyó una noticia del día previo. Decía que un joven había fallecido en el río Gállego practicando la misma actividad que tanto tiempo llevábamos planeando. ¡No pegué ojo!

Al día siguiente, vino a buscarnos la furgoneta y nos pusimos rumbo hacia la muerte (eso se me pasaba por la cabeza). Estuve a punto de echarme para atrás, opté por no comentárselo a nadie por miedo a parecer una paranoica. 

Bien, nada más empezar el descenso, un error del monitor -por el cual se disculpó- hizo que nuestra lancha chocara contra un enorme pedrusco y salieran dos amigos volando. Se los llevaba la corriente como si estuvieran huecos por dentro. Ibón pudo agarrarse a una piedra y a Leyre la rescataron unos piragüistas, que no la adrenalina. Repasando minuto a minuto la experiencia -que mis amigos habían disfrutado a pesar de los sustos-, para mí fue un infierno, aunque con algunas pinceladas de colores.

Ellos fueron precavidos atendiendo a todas las indicaciones que nos hicieron aprender y, sobre todo, entender antes de recorrer esas aguas bravas, de cómo actuar frente a una caída o -en el peor de los casos- al vuelco de nuestra lancha. En cambio, yo, sufrí mucho por pensar que ese momento pudiera llegar. 

Las adversidades y la incertidumbre existen, están ahí. Hay que preverlas pero no por ello debemos eclipsar la realidad, el día a día, viviendo cada momento que la vida nos ofrece en alerta, teniendo la certeza absoluta y omnipresente de que nada es para siempre. Más bien, vivamos al máximo el momento, asumiendo esa misma certeza. ¡Carpe Diem!

Rocío Martínez. Acceso Grado Superior.

Los retratos de 1º ESPA: «Compañera de vida»

Compañera de vida

Ella es como un manantial. Serena y tranquila, pero cuando de estallar se trata, se convierte fácilmente en un volcán. Capaz de destruir todo lo que la rodea.

Tiene las curvas de una guitarra, y la estatura de una jirafa. Al ver su color de piel, me imagino que fue bañada en un río de chocolate. Su rostro alargado y puntiagudo me recuerda a las semillas de girasol. El brillo de sus ojos color miel tan grandes y redondos como la luna llena, aquellas ojeras y arrugas expresan el arduo trabajo de su vida. Su nariz es como la de Pinocho, pero no por decir mentiras. Sus labios son grandes y carnosos, tiene una sonrisa larga como si fuese la mitad de una sandía. Su voz gruesa y aguda suena como la de un locutor de radio. Su cabello corto y desordenado refleja la locura de una mujer guerrera y echada para adelante.

Ella es luz, amor y comprensión. Hija, hermana y madre, siempre está para quien lo necesite. Y termino contando que esta gran mujer nació el 08 de diciembre del 1983 y 16 años más tarde se convirtió en madre por primera vez y, desde el primer día que miré su rostro, supe que por siempre sería mi mejor amiga, mi confidente y mi dulce compañera de vida. 

Angie Tatiana Gómez. 1º ESPA (mañanas).

Los retratos de 1º ESPA.

RETRATO DE MI MADRE

Alguien muy importante en mi vida, mi madre. Una madre consentidora, amorosa y serena, una madre ejemplar para sus tres hijos.

Ella es morena, de pelo castaño, oscuro y largo. Sus ojos son marrones y oscuros. Con unos labios delgados como los pétalos de un bella rosa.

Tiene un carácter muy fuerte y siente mucha empatía por los demás. En pocas palabras, es muy buena, como si de un ángel se tratara.

Es paciente conmigo, me escucha, me aconseja y siempre tiene una sonrisa para mí aun en los momentos más difíciles. Es algo cabezona: le cuesta quitarse una idea que ya tiene en la mente. Es respetuosa y trabajadora. Le cuesta mucho confiar en la gente pero -una vez te conoce- es capaz de dar su corazón por ti.

Ha pasado por situaciones muy difíciles pero siempre resiste con la frente en alto.

Mi madre es una persona muy especial para mí, es mi ángel de la guarda, es el pilar de mi vida, la persona en quien más puedo confiar y la que sé que nunca me hará daño.

Catalin Marcel Otvas. 1º ESPA (mañanas)

Los retratos de primero: «Prisionera» (fusión retratorelato, jeje, mejor: «retratolato»)

PRISIONERA

¡De repente, despierto sobresaltada, sudorosa, ¡con el corazón a mil por hora! Entonces, al notar que no se me ha salido del pecho, me quedo más tranquila. Hoy es 13 de marzo y parece ser que el COVID 19 (coronavirus) definitivamente nos deja en casa; han cerrado los colegios, bares, etc. Y me siento presa sin cometer ningún delito, como un pájaro que está en la jaula y no para de darse golpes intentado volar muy lejos. ¡Ah! Por cierto, mi nombre es Ana y estoy pasando el confinamiento con mi marido (David) y mis hijas (LucÍa y Sandra) adolescentes, “TODO HORMONAS”.

La verdad es que mis ojos marrones rasgados están logrando discernir, a lo lejos en el horizonte, que a lo mejor la vida nos pone a prueba a todos para ser mas humanos y solidarios con los demás. Pienso en la pobre gente que se ha infectado del virus y su vida la tienen que ver pasar en cámara lenta, como una película de suspense de las antiguas, el miedo les tiene que correr por las venas sin freno. Soy muy compasiva y empática con las personas, soy feliz animando con risas y “buen rollo”. 

– ¡Mamá, mama! -exclama Sandra -mi hija pequeña.

– ¿Qué quieres? Estoy haciendo la cena- respondo yo.

– ¡Sal a la terraza, que son las 8 y tenemos que aplaudir!

– ¡Muy bien, apago el fuego y voy! 

Todos los días a las 8 de la tarde aplaudimos en nuestros balcones o ventanas a todos los sanitarios por ser el bálsamo que calma nuestro dolor, por transmitirnos paz en tiempos de guerra, por contar con gente maravillosa que hace lo que puede y más para encajar las piezas del puzle en su sitio. Con esta pandemia he aprendido que la libertad es un tesoro muy valioso y que ,cuando termine este encarcelamiento soñaré que brillo como estrella, que bailo en las nubes, que hablo con la luna y me despierto todo se cumple, ¡BIEN! nos podemos por fin abrazar, todo ha terminado. ¡POR FIN!

Ana Pérez Martín. 1º ESPA (mañanas)